Estandarización de un modelo de vaciado de fosa según los niveles de gases en la explotación para mejorar el bienestar animal
Código DRU: TRF2025GA0023
Entidad / Contacto: A.D.S. PORCINO No1 DE TAUSTE
Localización de la actividad: ZARAGOZA
En 2023 se publicó el Real Decreto 159/2023, de 7 de marzo, por el que se establecen disposiciones para la aplicación en España de la normativa de la Unión Europea sobre controles oficiales en materia de bienestar animal, modificando varios reales decretos anteriores.
En ese documento se actualizaban las concentraciones máximas de gases permitidos dentro de la explotación, y medidos a la altura de las cabezas de los animales, que se especifican en:
- 20 ppm de amoniaco
- 3.000 ppm de dióxido de carbono.
Estos datos se consideran los óptimos para garantizar un estado de bienestar animal dentro de la explotación. Para lograrlo, se ha establecido un programa de vaciado de las fosas cada quince días que se considera el adecuado para que los niveles de gases en la explotación no excedan de lo permitido.
El problema es que los gases emitidos y la concentración por tanto que alcanzan en la explotación, no es igual en todas las condiciones ya que puede ser variable en función de factores intrínsecos y extrínsecos al animal o la explotación. El censo de los animales, posibles patologías respiratorias o digestivas, la estacionalidad… todo ello puede influir en las concentraciones de los gases en el interior de la explotación, y que el vaciado cada quince días no sea suficiente para garantizar el bienestar animal.
Aunque existen muchos estudios sobre los gases emitidos por la producción porcina y se han evaluado estrategias de mejora o de reducción de esas emisiones, poco se ha profundizado en algo tan fundamental como la importancia del vaciado de las fosas, su frecuencia y su necesidad de ajustarse a los requerimientos en cada momento.
La ADS de Tauste lleva años implicada en la búsqueda de mejorar el bienestar animal en sus explotaciones y en reducir el impacto que tiene la producción porcina en el medio ambiente.
En proyectos anteriores de esta misma convocatoria, ya se estudió la implicación que tenían ambientes con alta carga de amoniaco y CO2 en los procesos respiratorios y peores rendimientos productivos porcinos. Estos estudios también sirvieron para validar protocolos de determinación de estas concentraciones de gases dentro de la explotación. Uno de los grandes problemas es la dificultad de medir las concentraciones de amoniaco porque los sensores existentes se saturan fácilmente; la ADS de Tauste demostró que los valores de CO2 podían estar ligados al amoniaco y podían servir como testigos, aunque siempre en rangos de temperaturas intermedios.
