CTA Centro de Transferencia Agroalimentaria en Aragón

Estudio de los efectos de la aplicación en campo de diferentes soluciones en nutrición vegetal para movilizar y/o desbloquear nutrientes presentes en el suelo y favorecer la asimilación de los nutrientes presentes en el purín, y con ello favorecer un mejo

Código DRU: TRF2025GA0017

Entidad / Contacto: SOCIEDAD COOPETATIVA GANADERA DE CASPE/Carolina Luna Valiente

Localización de la actividad: Parcelas de cultivo en Albalatillo (Huesca

El sector porcino lleva años trabajando en la protección del medio ambiente. Los profesionales del sector, en busca de realizar cambios en su producción que beneficien al medio ambiente, han ido incorporado medidas con el fin de reducir las emisiones de efecto invernadero y reducir el consumo de agua, electricidad y combustibles.

Un ejemplo de ello es la gestión eficiente y responsable del purín, como abono orgánico para los campos y cultivos, en España, el 90% de los purines de cerdo se utilizan como enmienda orgánica en sustitución de abonos minerales.

Los purines son ricos en nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio, lo cual les confiere una cualidad muy interesante como fertilizantes, pues estos elementos son los nutrientes esenciales para las plantas.

El fósforo (P) es el segundo elemento más importante para el rendimiento y la calidad de los cultivos. Aunque suele estar presente en los suelos, se encuentra sobre todo en una forma que no es asimilable por las plantas. Para que sea absorbido por la planta, el fósforo debe estar en forma soluble o iónica; es decir, HPO4– o HPO42- . Pero esta forma no es estable y el fósforo es fuertemente atraído por los cationes del suelo. Desafortunadamente, cuando se une a estos cationes, se vuelve insoluble y ya no puede ser asimilado por la planta.

En España nuestros suelos, en general, son calcáreos. Esto implica que hay un alto contenido en calcio y provoca que el fósforo precipite formando fosfatos insolubles que atrapan el fósforo en el suelo, no permitiendo que las plantas puedan absorberlo.

Los aportes de fósforo en el momento de la siembra favorecen el dinamismo al inicio y estimulan el crecimiento del sistema radicular, que permitirá explorar más rápidamente las reservas de fósforo del suelo.

En caso de carencia de fósforo, la planta se ralentiza o deja de crecer, lo que puede reducir el rendimiento entre un 5 y 20 %. Una carencia extrema de fósforo provocará la muerte de la planta. Por eso es tan importante proporcionar un suministro eficaz de fósforo a través de las raíces.

La falta de eficiencia plantea un doble problema. Por una parte, se tiende a usar más fertilizantes, un exceso que contribuye a la contaminación hídrica y del ecosistema. Por otra parte, el malgasto de fósforo contribuye a la escasez de un recurso natural que se extrae de unas pocas fuentes de fosforita, que se podrían agotar en solo 50 a 100 años. Esto conlleva la probabilidad de especulaciones y un aumento de su precio, influyendo negativamente sobre la rentabilidad y amenazando la capacidad del planeta de alimentar a una población mundial en continuo crecimiento.

Existen diferentes soluciones para optimizar el aporte de fósforo: Ciertos microorganismos (rizobacterias, micorrizas), tienen la capacidad de estimular la densidad de las raíces para que la planta absorba más elementos, pero también de solubilizar el fósforo descomponiendo sus uniones con otros átomos, haciéndolo biodisponible.

Por ello, en este estudio se ha planteado la aplicación de diferentes soluciones en nutrición vegetal en campo para movilizar o desbloquear nutrientes presentes en el suelo, con un mayor hincapié en el fósforo, para evitar la pérdida de este nutriente bloqueado y presente en el suelo, y con ello favorecer un mejor desarrollo del cultivo (cebada). Además de desbloquear los nutrientes ya presentes en el suelo, se ha pretendido favorecer la asimilación de los nutrientes presentes en el purín cuando este se aplica como enmienda orgánica al campo. Debido al ciclo productivo del cultivo (cebada) el estudio comenzó en octubre de 2024.