Fertilización nitrogenada. Guía de actualización.
La revisión del uso del nitrógeno (N) en la fertilización, que aquí se presenta, es de aplicación a todas las situaciones de cultivo y no sólo a las zonas declaradas vulnerables. El ajuste de las dosis de nitrógeno tendría en una primera instancia agronómica una doble motivación: de economía de producción y de sostenibilidad del sistema (agrario). En una visión más amplia, contemplando el suelo, el agua y la atmósfera, las razones medioambientales apoyarían y reforzarían esa primera motivación. Las limitaciones vigentes en los programas de actuación en Zonas Vulnerables, vienen impuestas por la constatación de niveles superiores a 50 mgr/litro de nitratos en las aguas subterráneas de esas zonas, pero los criterios para la planificación del abonado nitrogenado que se siguen en esta publicación, tienen validez general. Confiamos en que agricultores y ganaderos encuentren en los capítulos que siguen, una guía práctica para llevar a cabo una fertilización razonada, con los menores aportes